Altair & Vega  de Bob James & Keiko Matsui

Hace bastantes años en una conversación que mantuve con Bob James en Londres, me comentaba que había seguido a una serie de pianistas orientales y básicamente japonesas, de formación clásica, que iban a revolucionar la manera de concebir el jazz y que entre las más destacadas se encontraba Keiko Matsui (no confundir con Kazu Matsui esposo de la pianista y virtuoso de una especie de flauta japonesa).

Muchos años después he seguido la trayectoria de esta gran pianista, y la verdad puedo decir que en muy pocas ocasiones me ha defraudado y su técnica ha ido creciendo hasta alcanzar grandes niveles y en este disco, y al lado del maestro está a la altura de las circunstancias.

Debo reconocer que como seguidor incondicional de Bob James cualquier trabajo suyo me parece muy bueno, es decir carezco de objetividad, pero en este caso creo que el disco merece realmente la pena.

Temas a considerar antes de seguir adelante. Se trata de una grabación exclusivamente de piano, y además de piano a cuatro manos es decir, que los dos músicos se sientan en el mismo piano y se reparten el teclado, lo cual al que no sea un amante del piano le puede llegar a saturar.

Ambos teclistas han colaborado con anterioridad no solo compartiendo escenarios sino que además en el cd de Bob James “Dancing on the wáter” ya compartía dos temas con Keiko Matsui “Duo Oto Subito” y “Altair And Vega” que curiosamente ha venido a titular esta grabación y que refleja una figura mítica de dos estrellas que confluyen en el firmamento, lo cual no deja de ser bastante descriptivo a la hora de titular el disco.

Esta grabación es limítrofe entre lo que podríamos considerar jazz y lo que entraría en el territorio de la música clásica, de hecho el disco finaliza con el tema titulado “Chorale From Cantata BWV 147 compuesto por uno de los músicos clásicos favoritos de Bob James: J.S. Bach.

Es curioso porque un crítico americano que valora el disco con la mayor calificación posible, lo describe como una grabación ideal como “background music”, es decir como música perfecta para oír mientras lees o realizas otras actividades. No sé si esto es un mérito o un demérito, pero la realidad es que me parece un gran disco de unos niveles de virtuosismo muy altos y que lógicamente requiere una gran atención para captar los matices.

Gran grabación, música preciosa y alto nivel de virtuosismo en la interpretación. Hace falta algo más para recomendar un disco? No, y por lo tanto debe estar presente en la lista de cualquier buen coleccionista.

Sobre El Autor

Javier Amo

Apasionado de la música, comparto lo que se y la música que tengo.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.